Reunión con gobernadores: un aliado contrariado y buen clima con opositores

 Reunión con gobernadores: un aliado contrariado y buen clima con opositores

Coparticipación

Ignacio Ortelli || Los entretelones del encuentro de los mandatarios provinciales con los ministros de Macri.

Ni Alicia Kirchner ni Carlos Fascendini, vicegobernador de Santa Fe, según Mauricio Macri la “provincia que menos vocación demostró para coordinar políticas” desde que asumió: el mandatario que más molesto se mostró durante la reunión entre 23 representantes de provincias (faltó La Pampa) y la Nación fue el correntino Ricardo Colombi.

En un clima en el que los mandatarios llegaron a la cita con el grueso de los puntos ya analizados -y con el visto bueno al Gobierno- en el Salón de los Pueblos Originarios se pusieron sobre la mesa otros puntos, también de impacto para las provincias.

Sorprendentemente, dado el antecedente de sus últimas visitas a Casa Rosada, Alicia K no protagonizó ninguno. Sentada entre el gobernador tucumano Juan Manzur y el vicejefe de Gobierno porteño Diego Santilli, la santacruceña se mostró serena y no pidió el uso de la palabra. Sólo habló con sus pares más cercanos. “¿A dónde hay algo para tomar?”, le preguntó a Manzur, al advertir que el tucumano volvía sonriente a su silla con una taza de café en la mano.

Tal vez porque el acuerdo le garantiza a su provincia fondos frescos independientemente de cómo prosiga su relación con la Casa Rosada, algo que el kirchnerismo en el poder evitó para mantener a raya a los gobernadores, Alicia Kirchner se mostró de buen humor. Y hasta avaló en su argumento a Santilli, cuando éste intercedió en un contrapunto entre Colombi y el ministro de Comunicaciones Oscar Aguad, que planteó la necesidad de que los municipios habiliten la instalación de antenas de celular y recibió un reproche de su correligionario, crítico de las empresas de telefonía.

En un contexto distendido, la santiagueña Claudia Ledesma Abdala quiso pasar en limpio todo lo que se decía y tomó apuntes de la exposición de Aguad y de los ministros Alfonso Prat Gay (Hacienda y Finanzas) y Francisco Cabrera (Producción). También celoso se mostró el puntano Alberto Rodríguez Saá, quien a la hora de firmar el convenio hizo caso omiso a las indicaciones y estampó su sello en todas las hojas y no en la última, como el resto de sus pares. “El diablo sabe más por viejo…”, sonrieron en el Gobierno ante la desconfianza del peronista, que se fue a mitad de la cita. La contracara fue Juan Manuel Urtubey. Relajado, estuvo con su celular en la mano durante casi toda la reunión. Igual, se puso firme para pedir avanzar “ya” con la reforma política, también pedido por el ministro del Interior Rogelio Frigerio. “Todos tenemos diferentes posiciones pero si queremos sacar el proyecto para el año que viene tenemos que meterle ya. Y sería frustrante no hacerlo, porque la sociedad nos lo reclama”, dijo. Antes, Colombi había pedido, con tono enérgico, una modificación de las PASO, planteo que desconcertó a los funcionarios del Gobierno dada la extensa ronda de consultas previas. El correntino terminó la reunión rompiendo papeles y colocándolos en un vaso, aunque de todos modos no dudó en sumarse a la foto con el Presidente. || Clarín

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