Revisarán parte de los casos excluidos

 Revisarán parte de los casos excluidos

Los funcionarios reconocen problemas técnicos y de interpretación de datos personales, que serán revisados. Prevén que se agrande la lista de beneficiarios.

la ANSES ya definió quiénes serán las personas que a partir del 15 de abril percibirán el bono de emergencia de $10.000.

Más de dos semanas después de hacer el anuncio, el organismo encabezado por Alejandro Vanolli terminó en las últimas horas de procesar más de 11,4 millones de solicitudes del Ingreso Familiar de Emergencia, un beneficio destinado a personas que trabajan en la informalidad, viven de changas o directamente se quedaron sin ingresos por la cuarentena y que tampoco perciben planes sociales, con excepción de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Asignación por Embarazo.

Para conocer el resultado, los inscriptos cuyo trámite haya sido aprobado deberán ingresar desde este sábado al sitio de la ANSES por terminación de DNI con su Clave de la Seguridad Social y deberán indicar el CBU de su cuenta bancaria para recibir el pago del IFE. De esta manera, se activará la operación para que se proceda a la acreditación de la ayuda extraordinaria y su cobro. Si no poseen una cuenta en un banco, podrán utilizar métodos alternativos, como el uso de billeteras virtuales, bocas de pago con código y sin tarjeta (Punto Efectivo en cajeros Link o la Cuenta DNI del Banco Provincia) o recibir el dinero en una sucursal de Correo Argentino (Ver cronograma).

En principio, el Gobierno había previsto otorgar el beneficio a 3,6 millones de personas. El cálculo incluía a 2,4 millones de titulares de la AUH, que ya percibieron el subsidio de emergencia sin necesidad de inscribirse. Pero la demanda superó las expectativas y se terminó anotando un 25% de la población. Se trata de gente que no puede pagar las facturas o que perdió su fuente de ingresos. Por ello, se evalúa ampliar el universo de beneficiarios hasta un total de 5 millones, teniendo en cuenta que es un ingreso por familia. En ese caso, uno de cada dos inscriptos sería rechazado y el gasto llegaría a los $50.000 millones.

«El proceso ya terminó, pero todavía no tenemos el número de beneficiarios», confirmaron fuentes oficiales a iProfesional. Por estas horas, las autoridades evalúan la posibilidad de extender el beneficio a mayo y revisar miles de casos denegados. Por ejemplo, aquellos que no pudieron cumplir los requisitos debido a la desactualización de la base de ANSES. Ese sería el caso de alguien que en febrero tenía un ingreso formal, pero que en marzo quedó desocupado y en el organismo aparece como un ocupado registrado.

«Se va a revisar pero se va a analizar después del pago de esta primera etapa», explicaron a este medio desde el gobierno.

En las últimas semanas, miles de personas tuvieron dificultades para registrarse, un reclamo que se reflejó en las redes sociales, la línea de atención 130 y la defensoría del Pueblo de la Ciudad. La enorme cantidad de interesados provocó el colapso de la web de ANSES, por lo que las autoridades extendieron el periodo de inscripción hasta el jueves de la semana pasada. En muchos casos, por otra parte, los inscriptos se encontraron con que la solicitud fue rechazada por incumplir alguno de los requisitos. Eso ocurrió, por ejemplo, con quienes ya tenían otro ingreso en el grupo familiar.

Una de las exigencias del programa es ser trabajador informal, personal de casas particulares, monotributista social y monotributista de la categoría A y B. También es necesario ser argentino nativo o naturalizado y residente, con una residencia legal en el país no inferior a dos años, tener entre 18 y 65 años, y no poseer ingresos de un trabajo en relación de dependencia, ser monotributista de categoría C o superior, o del régimen de autónomos. Otro criterio de exclusión es tener una prestación de desempleo, jubilación, pensión o retiro, y planes sociales.

En otros casos, los solicitantes se toparon con mensaje que reza «tu solicitud está siendo analizada». Esto significa que el trámite está en observación, ya que la ANSES realiza «evaluaciones socioeconómicas y patrimoniales sobre la base de criterios objetivos con el fin de corroborar la situación de real necesidad del individuo y de su grupo familiar».

Para ello, el organismo cruza datos con AFIP, el sistema bancario, Registro de la Propiedad y Automotor. Esto responde a otro de los criterios o filtros, consistente en que el beneficiario no posea un auto de cierto valor o embarcaciones, o el consumo de tarjeta no supere cierto monto. De lo contrario, el bono puede ser denegado.

Principales motivos de rechazo

Ante la enorme cantidad de reclamos, la ANSES habilitó el mail [email protected] con el objetivo de evaluar caso por caso. Este lunes, asimismo, se intentará corregir los problemas que hubo con la línea 130, que por momentos estuvo fuera de servicio. En cuanto a los motivos de queja, los funcionarios identificaron tres clases de reclamos durante el procesamiento de datos, de los cuales en principio se dará respuesta a aquellos vinculados con las bases de ANSES.

Los problemas están relacionados con errores en la carga de datos, los límites del programa y el filtro de la AFIP.

1) Problemas técnicos

Uno de los inconvenientes más comunes se registró al momento de cargar los datos personales como el DNI, nombre y apellido o CUIL. En esa lista entran aquellos que tienen mal registrado el nombre o apellido, o cuyo número de documento no coincide con el del CUIL. En otros casos, por ejemplo, hubo quienes quedaron excluidos del beneficio porque el titular no ingresó la fecha de nacimiento en Mi ANSES y el sistema les asignó por default el año 1901, por lo que en la ficha el titular apareció con la edad de 119 años, por encima del límite de 65 años.

La idea es que esa falla se pueda resolver por sistema cruzando datos con RENAPER en forma automática o solicitando a la gente que corrija los datos en Mi Anses. «Una conclusión de esto es la importancia de tener actualizados los datos en AFIP, ANSES y RENAPER», explican los técnicos.

2) Límites del programa

El diseño del programa impuso límites sobre el universo de beneficiarios. Una de las complicaciones más frecuentes fue la de los domicilios. Si dos personas conviven y una de ellas incumple los requisitos, quedan excluidos del beneficio ya que el beneficio es por grupo familiar (padres, cónyuges e hijos). Por ejemplo, un matrimonio que perdió el grueso de sus ingresos y uno de los miembros es cuentapropista debería calificar para recibir el beneficio. Pero si el otro integrante percibe un ingreso formal, quedan excluidos. «Así hay un montón de casos, ya no es un error técnico sino del diseño del programa», dicen en el Gobierno.

Un segundo problema es que muchas personas no actualizaron sus datos. Por ese motivo, quienes convivieron en el pasado y se separaron sin cambiar su lugar de residencia o estado civil, fueron rechazados porque uno de los dos apareció con una fuente de ingresos formal.

Lo mismo ocurre si alguien del grupo percibe una jubilación, un plan social que no sea la AUH. Esto generó, por ejemplo, que una persona que se mudó del domicilio de su padre y no actualizó sus datos personales, no aplicara porque su progenitor percibe un haber jubilatorio. También tuvieron problemas aquellas familias sin ingresos que viven en un mismo terreno, algo bastante común en los barrios más humildes.

Otro inconveniente que surgió en los reclamos se debe al estado ocupacional de los inscriptos. Uno de los criterios es que el beneficiario no posea un trabajo registrado. El problema es que muchas personas perdieron su empleo en marzo y la ANSES chequea los datos contra los registros de febrero, por lo que a la hora de anotarse aparecieron como si estuvieran aún empleados. Por ese motivo, el organismo ya recibió pedidos de otras áreas para reconsiderar esos casos en un eventual segundo llamado.

3) El filtro de la AFIP

Unas de las razones por la que también se espera que haya muchos rechazos es por el nivel de patrimonio o de consumo de los inscriptos. Esto provocó que muchas solicitudes fueran observadas. En el Gobierno anticipan que los titulares de vehículos valuados en más de $400.000 o que hayan efectuado gastos en su tarjeta de débito o crédito superiores a $30.000 mensuales en promedio, no podrán acceder al Ingreso Familiar de Emergencia, aun cuando podría estar necesitándolo. Ese es otro de los reclamos que surgieron en las últimas horas y que las autoridades podrían llegar a revisar.

Cómo finalizar el trámite

La ANSES informó en las últimas horas el cronograma para completar el trámite para acceder al bono. El orden de ingreso será el siguiente: sábado 11, los titulares de DNI terminados en 0 y 1; domingo 12, los beneficiarios de DNI finalizados en 2 y 3; el lunes 13, los DNI terminados en 4 y 5; el martes 14, los DNI finalizados en 6 y 7 y el miércoles 15 deberán ingresar los titulares de los DNI terminados en 8 y 9.

En el caso de aquellas personas que prefieran cobrar por otros medios de pago, ANSES informa que podrán elegirlos a partir del jueves 16 entrando también en la página Web y siguiendo una serie de instrucciones que se darán a conocer esta semana. A comienzos de la próxima semana se precisará la fecha de cierre para este trámite.

En tanto, quienes no puedan llegar a inscribirse con CBU en la primera fase de inscripciones del 11 al 15 de abril, podrán hacerlo igualmente en la fase de inscripción para los beneficiarios no bancarizados.

Además, la ANSES dará a conocer en los próximos días el cronograma de pagos del IFE con todas las fechas y opciones de cobro.

Por último, una vez terminado el pago del IFE a los solicitantes ya aprobados, se abrirá una instancia para volver a considerar aquellos casos que no fueron aprobados por haberse producido cambios no informados al organismo en la situación laboral o familiar de esas personas o, también, por falta de datos.

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