Un ex ministro hundió a Boudou

 Un ex ministro hundió a Boudou
El ex ministro de Economía Carlos Fernández declaró anteayer en Comodoro Py y dejó contra las cuerdas al vicepresidente en la causa por el canje de la deuda de Formosa con el fisco nacional.

El ex ministro de Economía Carlos Fernández declaró anteayer en los tribunales de Comodoro Py y dejó contra las cuerdas al vicepresidente Amado Boudou en la causa por el canje de la deuda de Formosa con el fisco nacional.

Según La Nación, Fernández declaró que era innecesario que la sociedad The Old Fund, cuyo único rostro visible es Alejandro Vandenbroele, participara como consultora en la negociación que la provincia de Formosa completó cuando Boudou ya lo había reemplazado como ministro.

El ex funcionario declaró como testigo a pedido del fiscal federal Carlos Rívolo, por su experiencia en la administración bonaerense y nacional durante dos décadas. Comenzó en 1989 como director nacional de Coordinación Fiscal con las provincias durante la presidencia de Carlos Menem, y terminó en julio de 2009 con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, cuando renunció como ministro de Economía (había asumido en abril de 2008).

Fernández planteó que durante su gestión ninguna provincia contrató a una consultora para negociar su deuda, ni era necesario. «Las reestructuraciones de deuda de las provincias con el gobierno nacional se llevan a cabo a nivel institucional», explicó, y diferenció ese tipo de negociaciones con el frente exterior. «Distinto es la emisión de un bono internacional, donde ahí participan otros actores, como bancos colocadores, estudios jurídicos, calificadoras de riesgo, allí es distinto», indicó.

Fernández se convirtió así en el ex funcionario kirchnerista de más alto rango dentro del Ejecutivo que complica a Boudou en sede judicial. Se sumó de ese modo al jefe de la bancada oficialista en el Senado, Miguel Ángel Pichetto -en el caso de dádivas- y a Rafael Resnick Brenner, ex jefe de Gabinete del titular de la AFIP, en el «caso Ciccone».

Tras tomarle la testimonial a Fernández, el fiscal Rívolo buscará en los días que restan para la feria judicial completar algunas medidas de pruebas para, ya en febrero, y según cómo resulten los últimos movimientos del expediente, evaluar si le pide al juez Sebastián Casanello que cite a Boudou a indagatoria.

El vicepresidente no es el único que quedó mal parado en el expediente. También se complicó la situación para Vandenbroele -sospechado en el «caso Ciccone» de ser un testaferro de Boudou y de su socio, José María Núñez Carmona-, el gobernador Insfrán y el actual presidente del Banco de Formosa, Martín Cortés.

Fernández también deslindó algunas responsabilidades sobre movimientos ocurridos durante su gestión, en el entonces secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, quien continuó en ese cargo con Boudou para luego sucederlo como ministro. «Entiendo que esto [por la negociación con Formosa] se canalizó a través de la Secretaría de Finanzas y la Subsecretaría de Relaciones con las Provincias», dijo.

La investigación judicial se inició luego de que LA NACION revelara en agosto de 2012 que el gobierno formoseño pagó más de $ 7 millones a The Old Fund por su supuesto asesoramiento para reestructurar la deuda que la provincia mantenía con el gobierno nacional, negociación que se completó mientras Boudou era ministro. Para recibir esa comisión millonaria por sus servicios -dos informes escuetos de consultoría cuyos redactores aún se ignoran, ya que The Old Fund no contaba con expertos financieros-, la sociedad emitió la factura 0003. Las dos primeras habían sido anuladas.

El primer expediente penal por la operación bajo sospecha se inició en la justicia formoseña, pero se archivó, sin que el juez Héctor Suhr o la fiscal Marisa Vázquez ordenaran medidas de prueba. Cuando el expediente apenas acumulaba 100 fojas e incluía sólo la versión de los hechos que les proveyó el gobierno provincial, el juez concluyó que los funcionarios formoseños habían actuado «tutelando la hacienda pública y el prestigio de la Administración».

Sin embargo, al archivarse la causa sin que ni siquiera se llegara a imputar a alguien y, por tanto, también sin que fuera posible dictar sobreseimiento alguno, se inició otro expediente penal en los Tribunales federales de Comodoro Py, que quedó en manos del fiscal Rívolo.

Al hurgar en la ruta de esos $ 7,8 millones que cobró The Old Fund comenzaron a salir indicios llamativos. Entre otros, que sólo días después de cobrar ese dinero, Vandenbroele transfirió $ 2,2 millones a Cortés, uno de los principales operadores de Insfrán y presidente del Banco de Formosa. El pago de $ 2.265.120 a Cortés el 3 de junio de 2010 llevaron las sospechas a otro nivel. Los investigadores no descartan que se trate de un retorno a los funcionarios provinciales sobre la supuesta coima que Boudou pudo cobrar a través de Vandenbroele, quien retiró el resto en efectivo, por ventanilla del Banco Macro, sin que queden más rastros de ese dinero.

Ya procesado en el «caso Ciccone» y por encarar un juicio oral por los papeles truchos de un auto, Boudou afronta otras pesquisas penales en las que aparece complicado. Además de la investigación sobre Formosa, también lo está por su presunto enriquecimiento ilícito y por supuestas dádivas por el uso gratuito de un avión privado.

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