Regionalizar el país es mejor que 24 “capitales alternas”

El anuncio reciente del gobierno de un proyecto para declarar 24 “capitales alternas” para el desarrollo de políticas de “descentralización y federalización” lleva a reflexionar acerca de el contexto mundial en el cual el país tiene que desarrollar sus potencialidades.

El fenómeno de la globalización impone un sinnúmero de limitaciones al accionar de los gobiernos nacionales.

Una de las restricciones más notorias es que la incorporación a escala mundial del mercado financiero establece severos condicionamientos al manejo de la política monetaria y fiscal y que, simultáneos, sus criterios de evaluación de la salud macroeconómica de los países influyen grandemente en la orientación de los flujos de inversión internacional.

De manera que la evolución de las economías está sujeta a un conjunto de exigencias y fluctuaciones de difícil manejo para los gobiernos. Aun cumpliendo con estas exigencias un país puede sufrir fuertes fluctuaciones producto de que otros fallen en el intento de satisfacer los estándares macroeconómicos fijados por las instituciones que califican el riesgo de capital a escala mundial.

Mucho se ha discutido acerca de cuál es la mejor manera de hacer ante a la globalización. Si es que alguna responsabilidad primaria puede asignársele a los gobiernos es la de preservar una cohesión física, económica y social de su territorio

Ante a este escenario mucho se ha discutido sobre cuál es la mejor forma de hacer frente a la globalización. Una conclusión generalizada es que si alguna responsabilidad primaria puede asignársele a los gobiernos en esta materia es aquella de conservar una cohesión física, económica y social de su propio territorio.

El riesgo de la fragmentación y la sociedad de dos velocidades

Esta labor es la que previene a los países de uno de los riesgos más notorios de la globalización; su fragmentación. El riesgo de la fragmentación, ya sea física, económica o social, está latente y ha sido sintetizado en la expresión “sociedad de dos velocidades”, en referencia al país que integra una de sus partes con fluidez a la globalización y permite a la otra marginada.

Por consiguiente, una de las labores prioritarias de todo gobierno contemporáneo es intentar moderar el impacto de la mundialización Desde políticas específicas que contribuyan a una mayor y mejor incorporación física, económica y social del territorio.

El gobierno debe “preparar”cada porción de su territorio a fin de que en su grupo el país esté en condiciones de constituirse en un Solo sólido nudo de la red mundial que teje la globalización. Y un instrumento funcionario de 1er mandato en este contexto ha sido la regionalización de los países.

La visión que ha predominado es que En medio la era de las economías cerradas se produjeron fuertes desequilibrios cara el interior de los países, y que, Una vez que las economías se abren, es necesario corregirlos para eludir la instalación del fenómeno de la sociedad de dos velocidades.

No es que la apertura de las economías genere desequilibrios Sino más bien que por sí misma no puede eludir la magnificación de los desequilibrios ya existentes al instante del estreno de su plena incorporación al planeta.

La estrategia de la regionalización reconoce este problema y trata de superarlo Desde la potenciación de las ventajas que aparecen bajo las nuevas condiciones globales de producción.

El rediseño y la ampliación de la infraestructura, la capacitación de la gente para nuevas actividades y la explotación de recursos naturales Ya antes inermes son Algunas tareas que han sido emprendidas con victoria por numerosos gobiernos usando De La misma manera que unidad de referencia de sus políticas a las zonas.

Hay que cambiar el eje del enfoque: el “problema” es el crecimiento regional y en ese marco se discuten la pobreza, el desempleo…

O bien sea hay que cambiar el eje del enfoque; el “problema” es el desenvolvimiento regional y en ese marco se están discutiendo cuestiones tales Al idéntico que pobreza, desempleo, etcétera.

Es la capacidad de respuesta de la comunidad ante la globalización lo que va a ser decisivo para tener victoria en el mundo del futuro. Son las virtudes sociales de la gente y las condiciones territoriales las que determinarán las chances de producir prosperidad a largo plazo, Porque, a continuación o más temprano, la uniformidad de criterios de política macroeconómica será prácticamente total.

Marco institucional y municipios

El desenvolvimiento de las actividades mencionadas Necesita de un marco institucional que facilite su despliegue. Por ello la regionalización requiere su legitimación a nivel legal.

Argentina ya contempló en la reforma constitucional de 1994 esta temática y se hace preciso avanzar en la institucionalidad de lo regional a niveles normativos que le permitan conseguir su cabal expresión.

La labor de regionalización tiene que aportar el desenvolvimiento de la competitividad para aumentar la atracción de inversiones y la multiplicación de exportaciones.

La reducción de costes y el fortalecimiento de un perfil productivo apoyado en la calidad, la innovación tecnológica y la organización eficiente pondrá a las zonas en situación de competir más eficazmente a escala internacional.

Atendiendo a la diversidad del país, adecuadamente va a poder darse una respuesta global más coherente a problemas semejantes Del mismo modo que el empleo, la pobreza y el acceso a la educación y la salud.

Los ya existentes polos productivos de atracción regional pueden descubrir en el municipio el instrumento institucional apropiado para articular los distintos sectores: públicos, privados, económicos y sociales.

El municipio, símbolo de la representación directa es el origen de nuestra organización federal y el órgano funcionario administrativo con mayor poder de vinculación social.

En el esquema federal adoptado en nuestra Nación, con la explicitación de los tres niveles de gobierno, es evidente el rol primario que cumple el municipio por ser el más cercano al ciudadano, que es su razón de ser.

Es posible inducir la asociación de Varios municipios, articulados bajo la forma de consorcios municipales

El municipio tendría que ser la 1era instancia en la articulación de los conflictivos intereses que surgen de la comunidad y convivencia de los ciudadanos en los planos social y/o económico, respondiendo a sus mandantes con eficacia, eficiencia y ocasión.

En la búsqueda de optimización de recursos, es posible inducir la asociación de Múltiples municipios, articulados bajo la manera de consorcios municipales (traspasando eventualmente las fronteras provinciales), acerca de la base de necesidades y perspectivas de desarrollo, generando proyectos de infraestructura, económicos y sociales comunes.

Favorecer el incremento armónico del país

El municipio puede abarcar el núcleo urbano, suburbano y rural, aproximándose De esta manera al partido, al departamento (u otra denominación). Esto dejará la asociación entre municipios de una o bien más provincias en forma de consorcios municipales Cuando estime recomendable para solucionar inconvenientes sociales y/o económicos comunes, constituyéndose estos consorcios, De hecho, en zonas.

El hecho de que las regiones se organicen Al idéntico que consorcios, A partir de sus municipios, permitirá ajustar la cuestión local con las políticas nacionales y la realidad internacional, favoreciendo el aumento armónico del país.

El objetivo principal va a ser convertir a cada municipio en impulsor de empresas sociales, capaces de programar y ejecutar el desenvolvimiento de las comunidades del distrito, promoviendo la interacción del ámbito público y privado. Su implementación favorecerá un proceso de inversiones de alta complementariedad, reuniendo en un mismo proyecto la capacidad creativa y de trabajo de los campos productivos y la función promotora del Estado.

A partir de la óptica productiva, la integración municipal en consorcios permitirá:

· Cuidar con armonía los intereses de la zona.

· Estar en mejor posición para determinar proyectos de desenvolvimiento regional.

· Contar con mayor capacidad para reconvertir los recursos humanos en la región.

· Atraer de forma directa fondos para la producción.

· Impulsar la reconversión regional, teniendo Del mismo modo que fin los mercados internacionales y nacionales.

La asociación entre municipios de una o más provincias en forma de consorcios municipales, constituyendo En verdad nuevas regiones, puede ser la solución más conveniente para solucionar problemas sociales y económicos comunes.

Finalmente, sirva este aporte a fin de que las palabras del Presidente en el Congreso de la Nación afirmando su voluntad de que “no haya argentinos de primera y argentinos de segunda” y se ponga fin a un país “central” y a un país “periférico”, no queden reducidas a un simple marketing funcionario de circunstancia.

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